Acdis Films | Las drogas sintéticas, pasaporte al infierno
Julio 16, 2018
|
por acdisfilms

Las drogas sintéticas, pasaporte al infierno

Eduardo trabajaba en un hotel como recepcionista y cada día consumía un gramo de cocaína que luego iba mezclando con marihuana y alcohol. Su consumo fue creciendo hasta llegar a las drogas sintéticas como cristal, ketamina o el famoso MDMA que es un derivado del éxtasis, para entonces su familia no conocía su realidad. Eduardo fue cayendo por un abismo de soledad y depresión, hasta que el año pasado fue encontrado muerto en su residencia a causas de una sobredosis por policonsumo.

Este no es más que otro reflejo de la guerra silenciosa a la que se enfrentan jóvenes adolescentes cada año al exponerse al consumo de drogas, no hay un manual ni una guía que le permita a los padres prevenir estas situaciones. El riesgo se encuentra en las calles, en el colegio, en el barrio, en la casa del mejor amigo de tu hijo. La cocaína ha sido la droga por excelencia y la puerta de entrada para las demás, ha sido la más batallada. Sin embargo, su altísimo nivel de dependencia y adicción le han permitido a la reina blanca postularse como la droga del siglo XXI, sin desconocer la guerra de narcotráfico y las vidas que cobra cada año para lograr ponerla en el mercado negro en las principales capitales de EEUU y Europa.

 

En la actualidad más de 246 millones de personas entre los 15 y 64 años han consumido drogas y mantienen una vida con adicciones, es decir que 1 de cada 20 personas en el mundo es adicta a algunas de las drogas, de los cuales, 12.9 millones de estos son adictos sustancias inyectables, generando otro drama que se extiende y se propaga como es la infección del virus VIH que es transmitido por las jeringas que se comparten.

 

En la actualidad, jóvenes de 15 años ya empiezan su camino iniciándose con la marihuana, cocaína, el éxtasis y sus derivados como son el MDMA, la droga que se posiciona en Europa y EEUU por excelencia para tener sexo químico, la nueva tendencia. Para una noche de sexo ya no hace falta que cortejes por meses a tu pareja, falta con probar una pastilla, tomar algunas dosis de GHB e intercalar pequeñas dosis de Pooper, para que todos tus sentidos se relajan y te dejes llevar en un huracán de emociones que puede terminar con la transmisión de enfermedades sexuales, embarazos no deseados o la muerte por sobredosis.

 

Como le sucedió a Eduardo, quien luego de pasar una noche consumiendo diferentes drogas, regresó a su casa y para poder dormir y restar los efectos químicos de la droga, ingirió una dosis de dopamina que le permitiría dormir, sin imaginar que este sería su final, algo que ya hacía de costumbre y había convertido en hábito. Eduardo fue encontrado muerto por sobredosis después de dos días de no contestar a sus amigos ni familia. Su madre aun se sorprende de lo ciega que estuvo de esta realidad.

 

 

 

 

 

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